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Consejos de carrera

Tips para tu entrevista

Las entrevistas se asemejan mucho a los exámenes, y por lo tanto son necesarias. A algunos les gusta el reto que suponen, pero la realidad es que a la mayoría nos producen ansiedad, especialmente a aquellos más tímidos o introvertidos.

La preparación para una entrevista es absolutamente vital: mientras más nos preparemos, más confianza ganaremos.

Lo más importante a tener en cuenta es recordar que aunque sea una especie de prueba, el/la entrevistador/a no quiere que fallemos. Al contrario, el objetivo por ambas partes es sacar lo mejor del proceso: la empresa está invirtiendo tiempo y esfuerzo en nosotros, por lo que quieren que seamos el/la candidato/a que están buscando.

Imagínate la entrevista como cualquier otra reunión de negocios y se tú mismo/a. En ese caso, verás cómo ya tienes la ventaja.

Antes de la entrevista

Conoce a la empresa

Antes de presentarte a la entrevista, investiga sobre la empresa en la que vas a entrevistarte. ¿Por qué quieres trabajar allí si no sabes lo que hacen? En muchas entrevistas te preguntarán sobre tu conocimiento sobre la empresa, así se aseguran tu interés en la posición.

Hoy en día todo tipo de información puede ser encontrada por internet, por lo que no debería serte difícil encontrar datos sobre la empresa. En su web y redes sociales puedes encontrar su historia, tamaño, localización de sus oficinas, estructura interna, cultura, e incluso su posición en bolsa (en caso de que estuviera).

No es necesario que sepas absolutamente todo sobre la empresa, sólo que tengas un entendimiento general. Sin embargo, lo que realmente dejará una gran impresión en tu entrevista será que hables y preguntes sobre datos de la empresa que ya hayas averiguado.

Sé consciente de qué tienes en tu CV

Esto puede sonar obvio, pero te sorprendería saber cuántas personas han ido a una entrevista sin recordar qué información han puesto en su CV, como el tiempo que han trabajado en una compañía o detalles particulares de su vida laboral.

Tu CV es tu carta de presentación a las empresas. Si no recuerdas que has puesto, ¿qué clase de imagen crees que estás dando? Recuerda tus logros y las fechas importantes de tu vida laborar. Además, asegúrate de que tu perfil en LinkedIn coincide con el CV que has entregado, especialmente en fechas, habilidades y experiencias.

Anticípate a las preguntas

Las entrevistas pueden ser de muchos tipos. A veces son más de carácter informal, como si fuera una conversación, mientras que otras son más estructuradas. Prepárate para ambos tipos, prepárate respuestas para todo tipo de preguntas.

Nuestros consultores te ayudarán a prepararte para el proceso de entrevista, especialmente en relación a las preguntas y respuestas que debes asegurarte. De esta manera podrás destacar tus habilidades.

Entre las preguntas que debes esperar pueden encontrarse tales como “cuál es tu mayor debilidad”. Se honesto/a y busca entre tus debilidades aquellas que supongan un reto para ti. Habla en este caso de los pasos que has tenido que ir superando para sobrellevar tu debilidad. Así demostrarás tu proactividad y resolución.

Evita cualquier tipo de debilidad que pueda impedirte conseguir el trabajo. Por ejemplo, si estás aplicando a una posición en RRHH, no digas que tu debilidad es “interactuar con personas”, ya que es una cualidad contradictoria.

Background general

Por lo general, la primera pregunta que se realiza en una entrevista tiene que ver con tu background. Si estás siendo entrevistado/a para tu primer trabajo, deberías enfocarte en tus actividades extracurriculares, educación y cualificaciones.

Es muy recomendable que recalques tus puntos fuertes, aún si están remarcados en tu CV o en tu carta de presentación. Es importante que muestres tu personalidad abiertamente, ya que en la entrevista se examinará cómo eres como profesional pero también cuáles son tus habilidades personales.

También es recomendable que menciones si participas en algún tipo de voluntariado.

Cualificaciones

Una pregunta muy usual en las entrevistas suele ser “¿por qué crees que encajas en el puesto?”. Aquí debes sacar a la luz todas aquellas cualificaciones que tengas que puedan ayudarte en el trabajo que estás aplicando, incluyendo tu educación y habilidades tanto profesionales como personales.

En la mayoría de los casos, esta pregunta es decisiva, haciéndote ganar o perder el trabajo. Tu respuesta debe ser clara y memorable. Investiga los perfiles de LinkedIn de aquellas personas que se encuentran en el equipo en el que quieres trabajar, revisa su experiencia y habilidades, y así sabrás qué características necesitas para el trabajo.

Experiencia

Es en este punto donde tu investigación previa tiene mayor necesidad. Comenta tu carrera profesional dando datos que puedan ser relevantes para la empresa, incluyendo detalles como tu educación, actividades benéficas o incluso trabajo comunitario.

Motivación

Si estás en tu primera entrevista para tu primer trabajo, tu respuesta sobre tu motivación para estar allí debe describir qué encuentras más atractivo sobre la posición, cómo te has preparado durante tu carrera y porqué crees que tus trabajos anteriores (si los has tenido) te han dado suficiente experiencia para trabajar allí.

Objetivos vocacionales

Prepárate para hablar sobre tu futuro profesional a largo plazo. Lo mejor que puedes hacer es indicar qué anhelas en tu carrera y qué piensas hacer para conseguirlo.

En algunas empresas incluso hacen preguntas relacionadas con el manejo de crisis. Intenta buscar el problema más recurrente en el tipo de trabajo que quieres para poder formular una solución inteligente.

Entrevistas de competencia

Las entrevistas que valoran tus competencias y tus actitudes suelen hacerse para demostrar tus habilidades tanto profesionales como personales dentro de un ámbito laboral. Lo más probable es que te pidan que des un ejemplo de una situación o acción que hayas tenido que tomar.

Este tipo de preguntas suelen determinar qué tipo de acciones tomarías en ciertos casos, y cómo éstas podrían afectar a los que te rodean. Al responder recuerda que en la entrevista quieren saber qué puedes proporcionar como individuo, por lo que evita hablar en plural.

Preguntas para hacer a tu entrevistador/a

Por el final de la entrevista, te preguntarán si tienes alguna duda o comentario que hacer sobre la posición. Ten confianza y pregunta abiertamente, es mejor quitarse todas las dudas e incluso que preguntes algo que ya te hayan explicado para asegurarte. Te aconsejamos que prepares una lista de preguntas que puedas querer hacer sobre la empresa y el puesto. Estas pueden ser algunas:

  • ¿Qué tipo de formación habrá?
  • ¿Qué posibilidades de desarrollo profesional existen para el personal?
  • ¿Qué atributos esperáis que aporte a la empresa?
  • ¿Qué puedo esperar de este trabajo?
  • ¿Qué os gusta más de trabajar en esta empresa?
  • ¿Qué clase de problemas esperáis que resuelva durante los primeros seis meses?
  • ¿Cuáles son los objetivos del departamento?

El día de la entrevista

Deja una gran impresión

Tu lenguaje corporal es probablemente el pilar de tu comunicación. Si te sientes nervioso al respecto ya que no sueles controlar tus movimientos, un buen ejercicio es practicar un día antes de la entrevista frente a un espejo. Vigila tus piernas, tus manos y tu postura en general, y háblate a ti mismo para saber qué tono de voz utilizar.

Lo primero y más visible en ti es aquello que comunicas con tu imagen, y esa será la primera impresión que tendrá tu entrevistador antes de que comiences a hablar. Debes buscar la mejor primera impresión posible, así se quedarán con una imagen muy buena de ti. Considera que tu entrevista comienza el momento en que pones un pie en la oficina.

Si quieres sorprender a primera vista, debes preparar cuidadosamente qué ponerte. Primero busca cuál es el estilo de la empresa, si es formal o informal y así podrás planificar el estilo más adecuado. Recuerda que cada sector tiene un código de etiqueta que deberías respetar. No puedes ir a una entrevista en el sector de la Banca en chanclas.

Al entrar al sitio de la entrevista probablemente debas esperar a que llegue tu entrevistador, por lo que tus gestos deberán ser los adecuados: entra con una sonrisa y paso calmado pero con mucha confianza, debes transmitir seguridad. Preséntate en recepción con una sonrisa, y al esperar sé paciente. Siéntate derecho/a, sin arquearte y con una postura neutral. Piensa siempre que la clave está en la naturalidad, no puedes verte incómodo ni en una postura forzada o se reflejará también en tu actitud.

Durante la entrevista

En la entrevista es importante tanto lo que decimos como la forma en que lo decimos. Debes sentarte correctamente, nunca en el borde de la silla o parecerá que quieres salir corriendo de allí. Tampoco debes cruzarte de brazos o piernas: cuando hacemos esto reflejamos que no deseamos comunicarnos, adoptamos una postura defensiva y eso es exactamente lo contrario que debes demostrar.

Te será de gran ayuda saber cómo crear buen ambiente con tu entrevistador. Adopta una postura relajada, y al hablar procura que el movimiento de tus manos acompañe a tus palabras, no debes excederte o te dejarás entrever tus nervios. Por otro lado, en Hays te aconsejamos que si los nervios son un gran hándicap para ti en la entrevista, confiésalo, no tengas miedo, porque al explicarlo automáticamente te sentirás liberado y además esto te ayudará a crear una conexión con tu entrevistador.

Lleva contigo tu documentación: una copia de tu CV, direcciones para llegar a la empresa y el nombre de tu entrevistador/a (en caso de que te cueste recordarlo). Llega a la entrevista, de ser posible, unos minutos antes. Tampoco llegues demasiado temprano: es mejor tomar un café cerca o dar un pequeño paseo. Así podrás relajarte. Asegúrate también de que tu móvil no está encendido o que al menos no tenga volumen.

Tu lenguaje corporal debe ser cuidado hasta el momento en que sales del edificio. Al terminar la entrevista dale la mano a tu entrevistador y sonríe genuinamente. Demuestra que te sientes cómodamente con el proceso y te tendrán en mente de forma positiva.

Después de la entrevista

Recuerda dar un feedback inmediato a tu consultor (si has hecho la entrevista por medio de uno) sobre cómo te ha ido y cuáles son tus expectativas. Habla sobre aquellos aspectos donde te hayas visto más en desventaja para poder mejorarlos a futuro, además de aclarar las posibles dudas que pudieran surgirte después de la entrevista.

Completa la entrevista con un email agradeciendo al entrevistador su tiempo y reitera lo mucho que has disfrutado de la reunión. Envía esto antes de que el entrevistador pueda olvidarse de ti.

 

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