Cómo hacer una buena presentación en el trabajo en 10 pasos

9 min | Hays | Artículo | Desarrollo profesional Espacio de trabajo General

Aprender a hacer una presentación en el trabajo es clave para avanzar en tu carrera. Estos consejos te ayudarán a sentirte más seguro, incluso si hablar delante de una audiencia no es algo que disfrutes.

De hecho, según el National Social Anxiety Centre, hablar en público es la fobia más común de todas: más gente teme presentar en público que a las alturas, a la muerte o a las arañas. Sin embargo, como sabemos, una presentación en el trabajo no es una situación de vida o muerte. Puede que sientas los síntomas habituales de la respuesta “lucha o huida” —nervios, hablar rápido, moverte inquieto— pero prepararte bien te ayudará a minimizarlos.

En este artículo te damos consejos prácticos para dar una presentación pulida, segura y eficaz en el trabajo. También veremos algunos trucos rápidos para controlar los nervios. ¡Vamos allá!

10 consejos clave para presentar en público

Las presentaciones se resumen en tres momentos clave:

  • La fase de preparación
  • El día de la presentación, antes de empezar
  • Durante la presentación

Diseñar tu presentación de trabajo

1. Define la narrativa de tu presentación

Piensa en tu presentación como una historia que le cuentas a tu audiencia. Si vas a proponer una nueva campaña o producto, plantea el recorrido: del reto a la solución. Céntrate en las áreas clave que tu público necesita conocer y prepárate para dar detalles si te preguntan.

Hay margen para la creatividad, siempre que sea apropiado y profesional. Si presentas datos o resultados, pregúntate: ¿qué nos dicen estos números? ¿Existe una narrativa que explique los gráficos? Contextualiza siempre la información. Por encima de todo, tu historia debe facilitar que la audiencia entienda lo que le estás mostrando.

Por último, cierra tu presentación con una llamada a la acción clara, para que todos se vayan con un propósito definido.

2. Identifica a tu audiencia

Piensa bien para quién es tu presentación. ¿Qué quieren saber? ¿Qué necesitas contarles? Esto te ayudará a incluir información relevante y a preparar posibles preguntas.

¿Ya son expertos en el tema o necesitarás simplificar para que se queden con los puntos clave?

3. Diseña diapositivas claras y concisas

En su participación en el pódcast Careers Advice de Hays, la coach de presentaciones Jay Surti advierte del riesgo de la “muerte por PowerPoint”. Y explica: “Existe la tentación de apoyarse mucho en las diapositivas y meter mucho texto en ellas. Y muy a menudo, eso es justo lo que hay que evitar”.

Si usas una presentación con diapositivas, evita saturarlas de información. Es fundamental mantenerlas limpias y concisas para que la atención se centre en ti, y que las slides sirvan para reforzar las ideas clave.

Si vas a presentar datos, una buena práctica es incluir gráficos sencillos como resumen general y tener listos otros más detallados por si necesitas profundizar en los números.

4. Prepara notas (pero no un guion)

Igual que las diapositivas, deberías empezar a preparar tus notas cuanto antes. Estas te servirán de apoyo durante la presentación: no leas un guion palabra por palabra, porque perderás conexión con tu audiencia.

Lo más importante al principio es plasmar tus ideas en un orden fluido, más que buscar la perfección en cada palabra. Tendrás tiempo de sobra para pulirlo después.

5. Ensaya antes tu presentación

Cuando ya tengas claro qué vas a decir y las diapositivas listas, empieza a ensayar. Puedes pedir a amigos, familiares o compañeros que te vean y te den feedback. También puede funcionarte practicar frente al espejo.

Si usas Microsoft PowerPoint, hay herramientas de IA que pueden ayudarte. La extensión Speaker Coach te ayuda a detectar oportunidades para mejorar tu oratoria y mantener la atención de la audiencia. Ofrece consejos sobre estilo, ritmo, tono y cómo enfatizar los puntos clave.

Prepararte el día de la presentación

6. Conoce a los asistentes

Al llegar el momento, confía en tu preparación. En general, no deberías hacer grandes cambios que puedan alterar lo que ya tienes planeado. Sin embargo, algunos pequeños ajustes en función de quién esté en la sala pueden marcar la diferencia.

Adapta tu forma de exponer al tamaño del grupo. Te ayudará a captar la atención de tu audiencia.

7. Reparte material con los puntos clave

Si resulta útil, prepara material impreso o digital que destaque puntos o estadísticas concretas. Recuerda: no debe ser demasiado detallado. Céntrate únicamente en los mensajes o gráficos principales. Puedes hacer referencia a ellos durante tu intervención.

Durante la presentación: qué hacer al exponer

8. Evita leer

Este punto es tan importante que merece la pena repetirlo: no hay nada menos atractivo que alguien leyendo un guion o las diapositivas. Es totalmente válido consultar tus notas si te pierdes, pero el foco debe estar en hablar, no en leer.

9. Mantén contacto visual

Establece un contacto visual breve pero firme con los asistentes. Este gesto es un gran acierto de lenguaje corporal, tanto en presentaciones como en muchos otros contextos profesionales.

Cuando estés desarrollando una idea, recorre la sala y mantén el contacto visual con una persona. Luego, elige a otra y pasa al siguiente punto. Combinado con una postura firme y gestos que acompañen tu discurso, transmitirás seguridad y conocimiento.

10. Habla con claridad

Habla alto, claro y con confianza. Aunque la tentación es hablar rápido —sobre todo si estás nervioso—, es mejor bajar el ritmo. Presta atención a las reacciones de la audiencia: si notas que no están enganchados, quizá debas ir un poco más despacio.

Consejos para gestionar los nervios durante una presentación

Seguir los pasos anteriores aumentará mucho tus probabilidades de dar una presentación eficaz, pero es normal que en algún momento aparezcan los nervios. Aquí van algunos trucos para gestionarlos:

  • Respira profundamente antes de empezar para relajarte.
  • Haz una pausa y bebe un sorbo de agua. Te dará tiempo para ordenar tus ideas y frenar el ritmo si has ido demasiado rápido.
  • Pausa al final de cada punto o diapositiva y baja la velocidad. Si estás nervioso, es probable que hayas acelerado.
  • Mantén el contacto visual al menos unos segundos con cada asistente. No apartes la mirada demasiado tiempo ni cambies de foco constantemente.
  • Si te incomoda mantener el contacto visual o pierdes el hilo, dedica un instante a mirar tus diapositivas. Pero no leas lo que aparece en pantalla: vuelve a mirar a la audiencia y dirige cada idea a alguien concreto.

Cómo dar una presentación online

La mayoría de los 10 consejos anteriores siguen siendo válidos si tu presentación es online. También puedes enviar material previo, aunque conviene que la gente no se centre en él durante la presentación.

Con antelación, prepara tu forma de compartir las diapositivas. ¿Prefieres que las notas se muestren en otra pantalla o quieres ver cómo reacciona tu audiencia?

Al no estar físicamente presente, la atención de los asistentes se centrará en la pantalla y, por tanto, en tus diapositivas. En este caso, puedes añadir un poco más de información sin llegar a saturar.

Obviamente, no podrás mantener contacto visual como en persona, pero sí puedes mencionar a personas concretas de la llamada para que se sientan implicadas y parte activa de la presentación.

¿Buscas más consejos para dar una gran presentación? Sigue leyendo:

 

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