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¿LA ENTREVISTA NO FUE COMO ESPERABAS?
ESTO ES LO QUE DEBES HACER

La entrevista no fue como esperabas. A pesar de toda la preparación previa, los puntos que querías que el entrevistador conociera de ti no salieron en la conversación. Te sentiste nervioso e incómodo, te quedaste en blanco cuando te hicieron ciertas preguntas y luchaste por establecer una relación con el entrevistador.

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Artículo extraído de Viewpoint.

Sientes que todo tu esfuerzo ha sido en vano. Una mala entrevista puede, sin duda, minar tu confianza. Pero ten por seguro que no todo está perdido. Por supuesto, siempre existe la posibilidad de que la entrevista no haya ido tan mal como pensabas. Pero, en caso de que así fuera, es posible que puedas salvar la situación o, al menos, aprovecharla al máximo, con los siguientes consejos:

Escribe cómo sientes que fue la entrevista

Estoy seguro de que ahora mismo estarás nadando en un mar de preocupaciones. Aunque en estos momentos puede no ser una tarea atractiva, intenta escribir un relato honesto de la entrevista mientras aún esté reciente el recuerdo, desde el principio hasta el final. Esto te permitirá aliviar muchos de tus pensamientos y sentimientos sobre la entrevista y, además, podrás recordar más claramente cómo fue.

¿Qué errores has cometido?

Ahora que has escrito todo, será más fácil identificar qué errores cometiste durante la entrevista. Trata de responder con honestidad. Por ejemplo, ¿olvidaste preparar algunas preguntas para el final de la entrevista? ¿Te distrajiste demasiado con una de tus respuestas? ¿Hablaste accidentalmente de manera negativa sobre tu última empresa?

Ten en consideración también por qué crees que cometiste estos errores. Por ejemplo, es posible que hayas olvidado preparar algunas preguntas para el entrevistador porque estabas demasiado preocupado por cómo iría la entrevista. O puedes haber hablado negativamente sobre tu último trabajo porque te sorprendieron al preguntarte por qué querías dejar tu actual empresa. Sea lo que sea, identifica qué errores cometiste para que puedas evitarlos la próxima vez.

¿El entrevistador podría haber sido más cercano?

Es fundamental que distingas entre tus errores y lo que el entrevistador podría haber hecho de manera diferente. Tu entrevistador podría haberse comportado de manera menos hostil, por ejemplo, no haciéndote miles preguntas una detrás de otra sin sonreír o comentar tus respuestas. O tal vez su lenguaje corporal fuera muy cerrado, lo que te hizo sentir nervioso y te hizo perder la concentración. Es posible que en el futuro te encuentres con entrevistadores menos que perfectos. Por lo tanto, vale la pena aprender cómo lidiar con ellos y no dejarse llevar por el momento.

Ahora que tienes un recuerdo más claro, te aconsejo que te pongas en contacto con tu consultor. Estarán esperando tu llamada para ver cómo fue la entrevista.

Da feedback profesional a tu consultor sobre la entrevista

Cuando hables con tu consultor, vale la pena destacar desde el primer momento que no crees que la entrevista haya ido tan bien como podría haberlo hecho. Al informar sobre tu propio desempeño, es importante que seas honesto, pero también que no seas negativo o que no cruces la línea de la autoconsciencia a la autocrítica. Asegúrate de resaltar también las lecciones que has aprendido. Por ejemplo, en lugar de decir:

• “La entrevista fue realmente mal. No fui nada ordenado en una de mis respuestas. No esperaba esa pregunta en concreto, así que solo balbuceé cosas sin sentido".

Podrías decir algo como:

• “Una de las preguntas de la entrevista me tomó desprevenido. Como nunca antes me habían preguntado eso en una entrevista, divagué un poco. La próxima vez inspiraré varias veces y tal vez pediré un par de segundos para pensar en mi respuesta".

Si le comentas a tu consultor el comportamiento del entrevistador, una vez más es vital que evites el lenguaje negativo e intentes mantener esta retroalimentación equilibrada y profesional. Por ejemplo, en lugar de decir:

• “El entrevistador fue distante. Me hizo miles de preguntas rápidas sin intentar establecer una relación o entablar conversación".

Podrías decir algo como:

• “Si bien el entrevistador fue muy profesional y estructurado en su técnica de entrevista, tuvo la tendencia de formular todas las preguntas en una sucesión rápida sin mucha conversación intermedia. Por eso luché un poco para construir una relación".

Creo que también vale la pena decirle al recruiter que realmente apreciarías reunirte otra vez con el entrevistador y demostrar que eres idóneo para el puesto (si es algo que estás dispuesto a hacer). Esto mostrará iniciativa y determinación de su parte. El consultor puede consultar esta idea con su cliente y, tal vez, vuelvan a ponerse en contacto contigo para organizar otra entrevista.

Aprovecha el feedback de tu recruiter

Una vez que has acabado tu relato, escucha lo que tu consultor tiene que decirte al respecto. Tienen mucha experiencia en entrenar candidatos para entrevistas y recopilar comentarios de sus clientes, por lo que podrá darte algunos consejos.

El recruiter también puede tener algún comentario de su cliente, así que recuerda escuchar con atención. Si el cliente detectó algunos de tus errores, así como algunos que no sabías que estabas haciendo, no te asustes. Dile al consultor las razones por las que crees que cometiste estos errores y cómo los evitarás en el futuro. Esto demuestra la autoconciencia y la honestidad, ambos rasgos valiosos. Recuerda tomar nota de los comentarios positivos y no seas demasiado duro contigo mismo. El entrevistador no espera que seas perfecto. Es posible que tus puntos positivos hayan superado a un par de errores inocentes.

Mantén la calma y sigue con la búsqueda de empleo

Ahora llega el limbo entre la entrevista y los próximos pasos en el proceso de selección. Puede ser un momento emocionalmente estresante, por lo que es importante que te mantengas tranquilo y positivo, y evitar estos errores en el futuro.

En primer lugar, no te pongas en contacto directamente con el entrevistador ni conectes con él a través de las redes sociales. A veces, esto se puede considerar como invasivo y presuntuoso. En su lugar, envía una nota de agradecimiento al entrevistador a través de tu consultor. En esta nota, no te disculpes demasiado o hagas énfasis en tus errores. Simplemente reitera tu interés por la posición y agradece al entrevistador su tiempo. Deja el resto al consultor.

En segundo lugar, no renuncies a tu búsqueda de empleo mientras esperas la respuesta. De todos modos, tómate un tiempo para recargar las pilas. Después de todo, las entrevistas pueden ser lo suficientemente agotadoras. Relájate, pasa un tiempo con tus familiares y amigos, y después vuelve a centrarte en la búsqueda de un nuevo proyecto.

Como dije, una mala entrevista no debería afectar tu confianza. El mejor escenario posible: el entrevistador verá que tus atributos positivos superan los pequeños errores que pudieras haber cometido en la entrevista. Y, si en el peor de los casos, no consigues el trabajo, entonces puedes considerarlo como una oportunidad para perfeccionar tu técnica para la próxima vez.