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CINCO CONSEJOS
PARA ESTAR MENOS OCUPADOS

Desde tu punto de vista, ¿cómo pasa su tiempo una persona exitosa? ¿Trabajan de manera constante hasta altas horas de la noche? ¿Van corriendo de una reunión a otra sin apenas tener tiempo para respirar? ¿Comen algo rápido en su mesa mientras están en una conferencia y revisando mails a la vez?

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Si piensas que el éxito es algo así, entonces, estás equivocado.

En mi último blog expliqué la razón por la que el término exitoso actualmente se acerca más a la reflexión y contemplación. Ya que son estos momentos de pausa y calma los que harán que se obtengan los mejores resultados y las mejores ideas. A veces, cuando los demás piensan que no estamos haciendo nada, es cuando estamos haciendo más.

Es momento de que nos saquemos de la cabeza que para ser exitosos debemos estar en todo momento completamente ocupados. Es contra productivo y, sinceramente dañino,tanto para nuestras carreras como para nuestros trabajos.

¿Cómo podemos dejar de ver el ajetreo como una insignia de honor?

¿Por qué ahora? ¿Por qué ahora es el momento de desocupar nuestras vidas? Tal y como expliqué en mi último blog, el mundo del trabajo está cambiando, está pidiendo más de nosotros, más creatividad, más pensamiento estratégico. Nos pide habilidades que quizá no tenemos, y si estamos constantemente corriendo y ocupados, y no paramos ni para respirar, ¿cómo vamos a ser capaces de mejorar en los aspectos que se nos piden?

De buenas a primeras, marcar un ritmo de trabajo más tranquilo y estar menos ajetreados en nuestro día a día puede parecer fácil, pero para la mayoría de nosotros la “insignia de honor del ajetreo” no es fácil de quitar. Para muchos, estar ocupado forma parte de nuestra identidad, y es algo que llevamos con orgullo, por eso quizá, es fácil deshacernos de ella.

 Así que, ¿cómo podemos, desde un punto de vista realista, acabar con todo el ajetreo y, por el contrario tomar pausas más a menudo? Aquí van algunos consejos: 

1. Cambia tu mentalidad

Creo que mucha culpa de todo esto lo tiene nuestra manera de pensar. Es momento de cambiar la percepción que tenemos sobre lo que significa realmente estar ocupado y lo que realmente implica estar ocupado. Pregúntate a ti mismo qué es lo que te conduce a necesitar estar ocupado todo el rato. Necesitarás trabajar duro para reequilibrar estas costumbres dañinas que has arrastrado durante años y, cuando te deshagas de ellas conseguirás el éxito.

Sé que he dicho antes esto, pero la manera en la que pensamos tiene un gran impacto en nuestro éxito. Necesitas dejar de ver el estar ocupado como algo positivo, y empezar a verlo como algo con lo que luchar.

Debes empezar a ver los momentos de pausa como obligatorios para distinguir lo que es necesario de lo que no. Después de todo, una pausa también te ayudará a saber en qué tareas necesitas invertir más tiempo, en vez de estar ocupado con cosas con las que no llegarás a ningún lado. Será entonces cuando seas más productivo: cuando estés enfocado a las cosas.

2. Deja de preocuparte tanto por lo que los demás perciban de ti

Esto es un punto clave, deja de preocuparte tanto por lo que los demás puedan llegar a pensar de ti. Deja de preocuparte por cómo te ven los demás cuando empieces a tomártelo todo con más calma.

Obviamente, todos nos preocupamos por cómo nos perciben los demás, después de todo somos seres que buscan de manera constante la aprobación de los demás, percibimos las opiniones de los demás como indicadores de éxito, así que actuamos para que estas sean favorables. No cabe duda de que para ser exitoso necesitas tener un nivel de auto conciencia. Pero preocuparte demasiado por lo que piensen los demás puede ser perjudicial.

Así que, por tu bien, deja de preocuparte tanto por cómo te ven los demás. Recuerda que son más importantes los resultados que des, que no el número de emails que envíes a lo largo del día, o cómo de rápido respondas a un email a las diez de la noche.

3. Tu tiempo es preciado

Está muy bien estar ocupado trabajando en tareas de alto valor o estratégicamente importantes, pero si en vez de eso, estás ocupado haciendo tareas que te distraen de las importantes, tendrás un problema.

Así que, pregúntate a ti mismo: ¿estás trabajando en las cosas adecuadas? Recuerda que tu tiempo es valioso, así que céntrate en las cosas que realmente son importantes. Cada mañana, cuando llegues a la oficina en vez de navegar entre cientos de mails, tómate un momento para pensar. Pregúntate qué es aquello que quieres conseguir en ese día y esfuérzate para llegar hasta ello. Pon todo tu esfuerzo para conseguir esa cosa que quieres no para conseguir 10 cosas a la vez. Por consecuencia, como estarás centrado en una sola cosa, aparecerán momentos para reflexionar y pensar si estás en el camino correcto.

Las decisiones más importantes que he tomado en mi trabajo han sido en momentos de calma y reflexión. Nadie sabía lo que pasaba por mi mente porque no era como los otros líderes dando instrucciones en una reunión. Pero las decisiones que tomé en ese momento fueron las más importante y, las que dieron mejores resultados para mi empresa. ¿Qué hubiera pasado si no hubiera tenido tiempo para pensar en las cosas realmente importantes?

Para poder centrar todos tus esfuerzos en realizar una cosa debes de dejar de hacer otras de tu lista de tareas, o bien delegarlas. Y, si de repente aparecen tareas de baja prioridad a tu alrededor ten el valor de decir que no las vas a hacer.

Lo último que quiero remarcar de este punto es que protejas tu tiempo. Bloquéate espacios si necesitas concentrarte, no atiendas a reuniones si no son buenas para tu gestión del tiempo. Toma las riendas de tu tiempo, eres el único que puede.

Hace un tiempo revisé mi propia agenda para ver cuánto tiempo tenía dedicado a cosas que realmente yo quería o tenía que hacer, versus el tiempo que ocupaban cosas de los demás en mi agenda. Fue increíble ver que la mayoría de mi tiempo estaba ocupado con asuntos que no eran míos. Está claro que es importante pasar tiempo trabajando con compañeros, es lo que debe de hacer un líder, pero si eso significa que el tiempo para hacer tus cosas de evapora es que algo va mal.

4. No puedes hacerlo todo tú

No importa cuán productivo pienses que eres, eres humano y no puedes hacerlo todo tú solo y tampoco deberías. Las personas más exitosas lo saben, es como un mantra que les ha ayudado a llegar dónde están hoy.

Tienes un equipo, trabaja con ellos. Necesitas librarte de todas esas tareas que han estado ocupando tiempo en tu día a día durante años. Tienes un equipo totalmente preparado y competente a tu lado que te puede ayudar a alcanzar resultados.

Muchos líderes ven difícil la tarea de delegar, Maggi Evans, Psicóloga Ocupacional, lo explica en un blog: “muchos líderes tienen miedo a librarse de ciertas tareas, y muchas veces este sentimiento está ligado a algunas creencias o concepciones. Por ejemplo, muchos líderes piensan que no tienen tiempo para explicar las tareas a las personas que lo van a hacer, y por ello lo hacen ellos mismos.” Sé honesto contigo mismo, si estas ideas arraigadas no te están ayudando a tener más tiempo, es momento de cambiar.

Puede parecer difícil al principio, pero creedme, puede ser liberador, no solo para ti, sino también para tu equipo, que estará deseando aprender nuevas cosas y crecer profesionalmente. A medida que el tiempo pase, la confianza en tu equipo irá en aumento y te será más fácil delegar tareas, dejándote más tiempo para ti.

5. Desconecta

Este punto es simpl, y es uno a los que me referí en mi anterior blog, pero es algo que por simple que sea todos deberíamos hacer, independientemente de nuestro cargo. Deja un rato el ordenador, aléjate de tu mesa y ves a tomar el aire un rato. Tómate esto como una rutina obligatoria, sin excusas.

Personalmente, me ayuda salir a la calle y tomar un respiro de mi día a día. Hace que vea las cosas desde otra perspectiva, y las cosas que parecen difíciles se vuelven más fáciles. Volverás a la oficina con más energía y, quizá, con decisiones tomadas.

Cuando trabajas en tareas complicadas, que requieren toda tu atención cierra tu correo. Se que puede sonar raro, o quizá poco profesional, pero hazlo. Estar constantemente bombardeado con cosas nuevas puede ayudar a que estés ocupado durante todo el día con cosas no prioritarias y, antes de que nos demos cuenta, nuestro día se habrá acabado y no habremos hecho nada de lo que queríamos.

Desconectar de la tecnología hará que te sientas más libre, pienses mejor y seas más creativo, ya que no estarás constantemente pendiente de recibir un correo, un mensaje o una distracción, sino que podrás centrarte en las cosas importantes.

Así que, la próxima vez que alguien te pregunte “¿Cómo estás? Espero que tu respuesta no sea “Bien gracias, muy ocupado.”