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DÍA DE LA MUJER EN LA INGENIERÍA 2019
TERESA MARIN – INGENIERA AERONÁUTICA

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TERESA MARIN – INGENIERA AERONÁUTICA

¿Siempre quisiste ser Ingeniera? ¿Qué te motivó a estudiar Aeronáutica?

Mi padre es también Ingeniero Aeronáutico y siempre que íbamos mi hermana y yo a visitarle al trabajo, me encantaba ver el respeto que los empleados le tenían. Aunque no entendía muy bien su trabajo por aquel entonces, yo sabía que quería ese mismo tipo de respeto para cuando creciera y tuviera un trabajo. Al final, siempre que me preguntaban qué quería ser de mayor yo respondía: “yo quiero ser lo mismo que mi papá”.

Pero no fue hasta el día que nos fuimos en un viaje familiar de vacaciones y entré por primera vez en un B747 (Jumbo) que me fascinaron los aviones. Recuerdo sorprenderme muchísimo de que era un avión con dos pisos, y todo lo que quería en aquel momento era subir las escaleras y empezar a explorar cada rincón de ese gigantesco aparato.

Siempre he tenido la oportunidad de poder ver la cabina de los aviones, y todos esos colores, pantallas, luces y ruidos, era algo que no podía dejar indiferente a una niña con mi curiosidad.

Desde entonces mi mente ha divagado entre diferentes ingenierías y profesiones, todas relacionadas con matemáticas o física, pero finalmente decidí probar ingeniería aeronáutica, al fin y al cabo “quería ser lo que mi papá”. Y fue cuando terminó de encantarme. Cada asignatura, cada nueva información recibida, cada curiosidad, era una puerta nueva a un conocimiento que no muchos podían tener. Era diferente y muy bonito. El saber cómo funcionan las cosas que usamos a diario y entender el por qué, es algo que siempre me ha gustado, y la única forma de hacerlo es mediante una ingeniería.

El mundo de la Ingeniería sigue siendo un campo predominantemente masculino, ¿qué crees que falta en este sector para atraer a más mujeres?

No creo que al sector le falte nada, ni que haya que cambiar nada. Es un sector que, por culpa de prejuicios y miedos, y sobre todo encajonamientos de la sociedad, las mujeres no lo consideran y crecen pensando que ellas solo valen para temas creativos o educativos y que una ingeniería requiere una mente más cuadriculada y “ser muy inteligente”. Y eso, por mi experiencia es un error y totalmente falso.

A lo largo de los años que he dedicado a la aeronáutica me he cruzado con algunas mujeres, y todas ellas eran absolutamente brillantes en su trabajo. Ninguna de ellas era más o menos inteligente que yo o tenia cualidades que yo no. Todas, en general, somos mujeres que nos hemos tenido que esforzar día a día en encajar en un mundo predominado por hombres y hacernos respetar para que nuestras opiniones cuenten tanto como las de ellos. Siempre he tenido que esforzarme en todo lo que me he propuesto para conseguir mis metas, pero aquí sigo, adelante y disfrutando de lo que hago.

Lo que hay que cambiar no es el sector, como ya he dicho, sino la sociedad. Hay que dejar de pensar que una mujer es buena en la casa o como profesora o como enfermera o azafata, y que los hombres son buenos en todo lo relacionado con la construcción, la ingeniería, la medicina… hay que pensar que una mujer es buena en todo lo que se proponga, igual que un hombre. Hasta que la sociedad y su forma de pensar no cambie, no creo que se vea un gran cambio en la cantidad de mujeres que estudian ingeniería.

¿Qué crees que deberían hacer las empresas españolas por conseguir mayor diversidad de género en las áreas de Ingeniería?

Como en la sociedad en general, todo el mundo da por sentado que por ser mujer no eres tan validad, o tan inteligente, o tan fuerte, o tan magnifica como un hombre, cuando aplicas por un puesto de ingeniería.

De hecho, hay estadísticas que demuestran que cuando un hombre aplica a un puesto, se contenta con cumplir el 60% de los requisitos, en cambio una mujer hasta que no cumple el 100% no presenta el CV para el puesto.

Me pregunto entonces, ¿Cómo puede ser que una mujer que cumple el 100% y un hombre solo el 60%, ella no obtiene la entrevista, pero él sí?

Eso es lo que las empresas tienen que cambiar. Tienen que dejar de pensar como el resto de la sociedad, tienen que dejar de tener prejuicios y empezar a asumir que todos somos iguales.

También es cierto que muchas empresas no reciben la misma cantidad de CV de hombres que de mujeres, pero creo que hoy en día, hasta que esos números se igualen, los CV de las mujeres deberían considerarse el doble, para darnos esa oportunidad que nos suelen negar, y para dejarnos demostrar a los hombres que las mujeres también somos, validas, inteligentes, fuertes y magnificas.

Estás trabajando en el Reino Unido. ¿Cómo ves la situación de las mujeres ingenieras allí? ¿Qué debemos aprender en España y qué pueden aprender ellos de nosotros?

La igualdad de género también es una pelea constante en este país. Pero he de admitir que a la hora de hacer una entrevista o hablar en reuniones, o salario, me considero una igual al resto de mis colegas.

He luchado por tener ese respeto, y eso es algo que he tenido que hacer siempre, da igual el país en el que haya vivido, y hasta ahora han sido ya 5 ciudades en 3 países distintos. Ya he trabajado en mi sector y en mi profesión más de 13 años, ahora el respeto me lo da un pedazo de papel que presento a las empresas para conseguir trabajos y después la fama que una pueda conseguir. Ventajas de que el sector aeronáutico es un sector muy pequeño.

Pero, en Reino Unido, al ser un país que sigue las reglas siempre, no te preguntan cosas como “tienes novio”, “quieres quedarte embarazada” u otras barbaridades de ese estilo que por desgracia aun escucho a mis amigas que les preguntan en sus entrevistas en España o en otros países de la Comunidad Europea. En Reino Unido, una mujer no permite ese tipo de situaciones, las mujeres aquí saben que un hombre no puede discriminarlas en una entrevista y no lo permitirán. Por lo tanto, eso les da una ventaja y una oportunidad de luchar y demostrar que pueden ir a por el puesto con tanto derecho como cualquiera. En la entrevista somos iguales, tanto hombres como mujeres.

En cambio, a la hora de trabajar, al ser una sociedad donde la persona se hace a si misma y no un título, tus colegas necesitan saber quién eres y de dónde vienes para respetarte y considerarte un igual. Ese tipo de comportamiento en España no lo he conocido. No sería la primera vez que por ser mujer he tenido que pelear por conseguir ese respeto de forma más inteligente que en España.

¿Crees que el hecho de ser mujer te ha penalizado en tu carrera como Ingeniera?

Admito que juego con la ventaja del respeto de mis colegas por ser mujer y la delicadeza con la que me tratan para conseguir mis metas, pero he luchado para estar donde estoy, como todo el mundo en mi situación.

Por ser mujer, he sentido mucho apoyo de mis jefes siempre, y aunque he luchado para conseguir el respeto de mis colegas también, nunca he tenido problemas en seguir mi camino.

Sinceramente, no creo que eso sea solo porque he tenido suerte en la vida, la suerte no existe, pero sí que creo que ha sido porque no me da miedo luchar, pelear y decirle a quien sea lo que tengo que decirle. Siempre dentro del respeto.

Hasta que la balanza no se iguale, me temo que ser fuerte es un requisito que una debe de tener sí o sí. Como ya he comentado anteriormente, hay que hacerse respetar y eso no ocurre si te dejas pisotear, ya sea por hombres u otras mujeres.

Pero creo que este tipo de situaciones no es exclusivo de los “mundos de hombres”. Creo que esto ocurre en cualquier sector por igual.

¿Qué mensaje te gustaría dejar a las jóvenes que se plantean estudiar una Ingeniería?

Que no tengan miedo a probarlo. Respeto que a una persona no le puedan gustar las ciencias pero que no las descarten solo porque la sociedad les dice que no deberían seguir ese camino.

Este es un mundo muy creativo también, a la vista está con todos los inventos que salen cada día al mercado, también es un mundo en que puedes llegar a entender cómo funcionan las cosas, y es un mundo en que si un día llegamos a ser todos iguales podemos ayudar a muchas personas con los avances tecnológicos.

En resumen, una ingeniería no es una ciencia exacta, en cambio sí que es original, creativa y educacional.

Todo lo que puedes encontrar en ese mundo en que la sociedad nos encajona, lo tenemos también en las ingenierías. Entonces, ¿por qué crees que no vales?


TERESA MARÍN 

Teresa Marín actualmente trabaja en el departamento de Planificación Operacional de una de las aerolíneas más importantes del Reino Unido. También está en proceso de cambiar de trabajo y empezar en el departamento de Planificación de una de las empresas más relevantes de fabricación de aviones.

Licenciada en Ingeniería Aeronáutica por la UPC, Teresa cuenta con más de 13 años de experiencia en Mantenimiento de aeronaves. Empezó su carrera profesional en España, trabajando para Vueling en el departamento de Planificación como becaria, mientras aún estaba estudiando. Durante cuatro años compaginó los estudios con su carrera profesional.

A lo largo de los años su carrera profesional ha ido avanzando entre diferentes aerolíneas o fabricantes de aviones tales como Iberia, Etihad o Virgin Atlantic. Ha vivido en 5 ciudades distintas y 3 países diferentes, dotándola de una gran experiencia en diferentes departamentos y culturas.