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DÍA DE LA MUJER EN LA INGENIERÍA 2019
NURIA SALÁN – PRESIDENTA SOCIEDAD CATALANA DE TECNOLOGÍA

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NURIA SALÁN – PRESIDENTA SOCIEDAD CATALANA DE TECNOLOGÍA

¿Siempre quisiste dedicarte a la ciencia/tecnología? ¿Qué te motivó a hacerlo?

Siempre tuve curiosidad por saber… De niña preguntaba todo, leía todo lo que caía en mis manos, quería saber cómo y por qué funcionaba todo. Era una niña inquieta y curiosa. Cuando tuve que decidir qué estudiar, me decanté por las ciencias porque esa opción me aportaba más respuestas que la opción de letras. Pero la ingeniería no existía en mi horizonte. No conocía a ninguna mujer ingeniera o tecnóloga y en mi “imaginario” era una opción que, como los militares o los curas, sólo era para hombres… Empecé una carrera de químicas y me gustó al principio, pero llegó un momento en el que me faltaba la parte de aplicación (mucha teoría, mucho laboratorio, pero no veía yo cómo solucionar problemas por esa vía) y alguien me habló de la especialidad de metalurgia. Fui a la charla de la especialidad, me apunté sin tener claro qué iba a encontrarme, pero fue un impulso que, mirando atrás, fue de las mejores elecciones que he hecho en la vida. Descubrí una parte desconocida de la química, con tecnología, con procesos… Cuando acabé la carrera, crucé la calle que separa la facultad de químicas de la escuela de ingeniería, y entré en el programa de doctorado de Ciencia de Materiales e Ingeniería Metalúrgica. Y quedé enamorada y cautivada por la tecnología y la ingeniería… ¡hasta hoy!

El mundo de la Ingeniería sigue siendo un campo predominantemente masculino, ¿qué falta en este sector para atraer a más mujeres?

Pues varias cosas… Para empezar, la falta de modelos y referentes es uno de los principales motivos por los cuales una niña, en ocasiones, no se plantea la ingeniería como salida profesional. Si no ha visto/conocido a ninguna mujer ingeniera, y si todos (o la inmensa mayoría de) los ejemplos que salen en los libros, películas, noticias, son de hombres, la relación entre la ausencia de modelos y la falta de vocaciones es bastante directa. Por otro lado, si el colectivo de maestros y maestras provienen, en una inmensa mayoría, de una formación humanística o social, la tecnología en primaria es una disciplina que no ha estado en su currículum formativo, con lo cual, se imparte de manera muy irregular: hay centros en los que se dedican muchos y buenos esfuerzos a contenidos tecnológicos porque el cuerpo de profesorado está motivado por el tema, pero hay otros en los que no hay interés, ni obligación de tenerlo… y ahí perdemos mucho potencial. La tecnología debería ser transversal desde P3, y no sólo programación, arduino, scratch, sino contenidos tecnológicos más vinculados a la creación, montaje, electricidad, materiales… Si en primaria no se genera inquietud por la tecnología, en secundaria no se escoge ese itinerario, y entonces no llegan alumnas a las carreras de ingeniería/tecnología. ¡¡Hay que insistir en primaria!!

Otro hecho que he comprobado, lamentablemente, es que en ocasiones, en un grupo de primaria, cuando he preguntado si les gustan los coches o los cohetes, los niños rápidamente alzan la mano, y las niñas lo hacen menos o más tímidamente, y en alguna ocasión he vivido momentos en los que un niño le ha dicho a una niña que ha levantado la mano: “Anda! Si eso no es para chicas!” Mientras pasen cosas de estas y nuestros pequeños/as tengan percepciones de este tipo, es que alguna cosa está fallando desde el principio.

¿Qué crees que deberían hacer las empresas españolas por conseguir mayor diversidad de género en las áreas de Ingeniería?

Apostar por ser “visibles” desde la infancia. Que nuestros “peques” identifiquen las bondades de la ingeniería con nombres. Eso sería ideal, para las empresas y para nuestra población estudiantil. Lo normal es que conozcan lo que hacen las empresas cuando ya están en procesos de selección de personal. Te imaginas un/a peque diciendo, a los 8 años: “yo, de mayor, quiero trabajar en XXX”, como si fuese la NASA, pero diciendo el nombre de una empresa nuestra, porque saben que lo que hacen en esa empresa mejora la calidad de vida de las personas. Eso sería un buen principio.

Y estoy insistiendo en la franja infantil porque las campañas se hacen para adolescentes… y ya es tarde. A esas edades (más de 15 años) ya han escogido itinerario y es muy difícil que cambien de opinión.

En una de tus ponencias nombras una frase de Laura Tremosa, pionera de la ingeniería, que dice que “la ciencia es masculina y la tecnología es femenina”. ¿Cuál es el contexto detrás de esta frase?

¡Jajajajaja! Ella se remite al mito de la cueva, cuando los hombres (según ella decía) “sólo” tenían que decidirse en si escogían la porra del 7 o la del 9 para salir a cazar, mientras que las mujeres se quedaban en las cuevas y se encargaban de que no se apagase el fuego, de que los alimentos se conservasen, de que las pieles quedasen curadas para usarse como abrigo, etc. Es decir, la “gestión” de la vida en las cuevas quedaba en manos de las mujeres, en un programa de “ingeniería doméstica”, con lo cual, el bienestar de las tribus dependía del ingenio de las mujeres. Laura comentaba que en el momento en que se añade la palabra “doméstica” a cualquier disciplina, hace que “baje de categoría”. Lamentable… Pero al margen de opiniones, la frase me pareció descarada y simpática, por eso la pongo junto a su fotografía.

Como Presidenta de la Societat Catalana de Tecnologia y persona activa en charlas y conferencias, ¿qué papel tiene la divulgación para conseguir crear más referentes femeninos en la ciencia y la tecnología?

Pues la verdad no era yo consciente del “poder” de la divulgación… Pero sí que lo tiene, ¡y mucho!. Pongo un ejemplo: la primera vez que utilicé el número de entradas de Google como indicador de la (in)visibilidad de las mujeres de ciencia y tecnología, María la Judía tenía menos de 30.000 entradas. Hoy, esa misma persona tiene 240.000 entradas. Sigue estando lejos de los millones de entradas que tienen los hombres, pero este incremento tan grande se debe a que, después de una charla, las personas comprueban quienes eran esas mujeres (in)visibilizadas y se interesan por su vida y sus logros, con lo que el número de entradas, aumenta. En el año 2018, la conferencia de “El ingenio (in)visible” llegó a más de 12.000 personas. No todas se “convertirán” a la causa, pero si hemos podido abrir los ojos a una parte de ellas, creo que podemos pensar que la divulgación funciona.

¿Crees que el hecho de ser mujer te ha penalizado en tu carrera científica y académica?

Pues mal que me pese decirlo, me temo que sí… He vivido cómo el jefe de mi grupo de investigación decidió dar apoyo a uno de mis compañeros, para promocionarlo, y nos animaba a que añadiésemos su nombre a nuestras publicaciones, para darle visibilidad. Cuando, tiempo después, le planteé si me podía ayudar facilitándome la incorporación a algún trabajo próximo a una publicación (colaborando en alguna tarea, ojo, no “por el morro”) me dijo que no, que me centrase en lo mío y me dijo que “la diversificación en las publicaciones no me ayudaba”. ¿Perdón? ¿En qué momento dejó de valer esa política? Cuando yo lo pedí. Curioso… También he vivido momentos en los que, en alguna comisión de escuela, al levantar la mano para pedir turno de palabra, uno de los directores de escuela que tuvimos (del resto no tengo nada que decir, que conste), pasaba por alto mi mano al hacer el recuento, hasta el punto que llegué a decir en una comisión que a la próxima sesión asistiría (yo) con un bigote postizo, a ver si me veía. No hace falta decir que todo el mundo se lo tomó como una excentricidad de Nuria, y no como una queja… En fin.

Pero esto que cuento son anécdotas que, echando la mirada atrás, me provocan una sonrisa, más que enfado, y es de justicia que diga que mis compañeros de promoción, mis compañeros de equipo directivo, mis compañeros del grupo de investigación, no me han tratado ni de menos ni de más, sino que han sido buenos colaboradores, y me han visto “como una persona más”, sin entrar en valoraciones por mi sexo. Es más, soy presidenta de la Societat Catalana de Tecnologia porque un grupo mayoritariamente de hombres me propuso, me animó y me apoyó incondicionalmente. Y siguen ayudándome día tras día. ¡No puedo quejarme!

¿Un mensaje para las jóvenes que se planteen estudiar una Ingeniería?

Que su talento, sin duda alguna, será el que haga del mundo un lugar mejor para vivir. Chicas, ¡¡necesitamos vuestro ingenio y lo queremos bien visible!!


NURIA SALÁN

Doctora en Ciencia de Materiales e Ingeniería Metalúrgica por la Universitat Politécnica de Catalunya, Núria Salán es profesora y subdirectora de Promoción Institucional y Estudiantado en la ESEIAAT. Forma parte del Gabinete Técnico de CIEFMA (Centro de Integridad Estructural y Fiabilidad de Materiales), como investigadora experta en materiales.

Ha sido Coordinadora del Proyecto RIMA (Recerca i Innovació en Metodologies d'Aprenentatge) desde 2008 hasta finales de 2015, desde donde ha querido destacar las facetas más amables y sociales de la ingeniería. También  ha sido Coordinadora del Programa de Género de la UPC desde su creación hasta 2015, impulsando diversas actuaciones de acercamiento de la tecnología a la población femenina preuniversitaria, para fomentar vocaciones y captar talento femenino, entre las que destaca la creación del programa de mentoría para chicas politécnicas M2m, que actualmente va por la 10a edición.

Es colaboradora habitual de entidades culturales y sociales (bibliotecas, centros culturales, museos, asociaciones) como escenarios de divulgación tecnológica (conferencias, talleres, debates)  desde los cuales fomenta el acercamiento de la tecnología en general (y de los materiales en particular) a la población femenina de todas las edades. Esta actividad, entre otras, la hizo merecedora del Premio “Mujer y Tecnología 2017” de la Fundación Orange, así como la categoría de finalista del prestigioso premio “Ada Byron” de la Universidad de Deusto en varias ocasiones.

Desde enero de 2016 es Presidenta de la Societat Catalana de Tecnologia, entidad filial del Institut d'Estudis Catalans. Esta entidad tiene, como principal objetivo, la divulgación de la tecnología y de su vertiente más social en forma de conferencias, exposiciones y proyectos, participando en diversos escenarios (Mercados de Tecnología, Ciclos de Conferencias, Congresos, etc.). Uno de los objetivos de la SCT, avalado por toda la junta, es atraer talento femenino hacia la tecnología, por eso esta entidad ha impulsado la creación del premio “Creu Casas: Dones per canviar el món”, que reconoce la trayectoria de mujeres que han sido modelos para generaciones y también a proyectos que fomenten la aproximación de chicas a la tecnología.

Colaboradora habitual en prensa y en programas de radio y de televisión, Núria Salán no pierde oportunidad para destacar que la tecnología no tiene género ni limitaciones de ningún tipo. "Si quieres, puedes".

Ante la pregunta "¿Qué es para ti la tecnología?" la respuesta que suele dar es que "Es la base de la Sociedad, porque la tecnología nos proporciona confort en nuestro día a día, tanto en momentos de ocio como en los momentos más comprometidos de nuestra existencia y nos ayuda a hacer realidad nuestros sueños”. Núria Salán defiende que la tecnología aporta felicidad y que, igual que aprendemos a leer y a escribir, y usamos las herramientas básicas de la comunicación, la tecnología nos ayuda a tirar adelante todo lo que se nos ocurra, desde tejidos inteligentes hasta medidas de ahorro energético. Así, opina que todo es posible porque la tecnología está en todas partes, y  que solo se puede disfrutar de la tecnología cuando se conoce. Y en todo este discurso no hace distinción entre sexos, porque la tecnología tampoco no hace distinciones.