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La escasez de talento preocupa cada vez más

a los directivos

Casi el 40% de los ejecutivos se ve afectado por la falta de aptitud en los profesionales de sus compañías.

Publicado en Cinco Días

Las empresas funcionan como una cadena; si uno de los eslabones falla, repercute en el resultado final. Y la escasez de talento es una de esas piezas que preocupan a los directivos. De hecho, cada vez es mayor la proporción de ejecutivos que confirma enfrentarse a dificultades para encontrar el talento que precisan en sus compañías. El 38% de ellos afirma encontrarse en esta situación, cuando en 2014, el porcentaje era de dos puntos menor. Son datos del estudio de la consultora de recursos humanos Manpower Group, relativo a la escasez de talento en el año 2015, que ha entrevistado a más de 40.000 directivos que operan en 42 países, para saber si la escasez de talento es una de las trabas con las que se encuentran. En América, la proporción es del 42% y en Asia del 48%. 

La única zona que se situa por debajo de la proporción mundial es EMEA (Europa, Oriente Próximo y África), aunque no a mucha distancia. Tan solo seis puntos les separan. Casi uno de cada tres directivos (32%) de este marco geográfico afirma que está teniendo problemas por la falta de talento que hay en el mercado laboral. Esta cifra ha aumentado considerablemente respecto al pasado año, en el que el porcentaje de directivos que se encontraban en esta situación era del 27%.

Pero estos datos responden a una media, y las diferencias entre las zonas es clara. Así, el problema de la escasez de talento es mayor para los directivos de países como Rumanía (61%), Grecia (59%), Turquía (52%) y Bulgaria (50%). Más fácil lo tienen los ejecutivos de Irlanda, tan solo el 11% de ellos declara tener dificultades en el momento de encontrar los perfiles que necesita. A ellos les siguen el 14% de los directivos holandeses, españoles y británicos. Pese a que estos cuatro países son los que experimentan más facilidad para encontrar el talento requerido, han empeorado su situación respecto al 2014. España, por ejemplo, se encontraba en el 11%. Tan solo los ejecutivos de tres países del marco EMEA han mejorado en este proceso. Son los finlandeses (que han pasado del 33% al 22%), los israelíes (del 49% al 39%) y los turcos (descendiendo del 63% al 52%), según el citado estudio. 

Y la mayoría de ejecutivos coincide: los puestos más complicados de cubrir son los oficios manuales cualificados, como los electricistas, los albañiles, los mecánicos o los fontaneros. De hecho, este es el noveno año consecutivo en el que este informe sitúa a estas profesiones en el primer lugar de la lista. Le siguen los ingenieros, en segundo lugar de dificutad, y los comerciales, en el puesto número tres. Fuera del podio, y en este orden hasta la décima posición, se encuentran los conductores, los directivos, los técnicos cualificados, el personal contable y financiero, los perfiles tecnológicos, el personal administrativo y los peones. 

No obstante, todo parece indicar que los perfiles de ingeniería y, sobre todo, los relativos al sector informático, subirán con fuerza en los próximos años. “Todo lo relativo a la tecnología está sufriendo un boom increíble”, explica Noelia de Lucas, directora comercial de Hays, consultora de recursos humanos. Las empresas precisarán de profesionales del sector, “y la oferta no se corresponderá con la demanda, puesto que no se prepara a los trabajadores para desempeñar estas funciones”. 

Esta falta de personal que precisan las empresas para cubrir los puestos, repercute de forma negativa en el desarrollo de la propia compañía. Lo que más preocupa a los ejecutivos es la capacidad para cumplir con las necesidades y el grado de satisfacción que exigen los clientes. Según Manpower, más de dos tercios de los directivos manifiesta que la falta de talento tiene impacto en la clientela, que percibe esta escasez cualitativa. El 20% expone que dicho impacto es elevado, mientras que el 30% declara que tiene un nivel medio. Un 20% opina que el impacto es bajo, mientras que el 30% restante afirma que esta escasez no afecta a la hora de cumplir con las necesidades de los clientes. 

La falta de competencias no solo reduce la capacidad de responder a los clientes. El abanico de consecuencias es mucho mayor. Así, más de la mitad de los directivos admite que esta escasez reducirá la competitividad y la productividad de la compañía. Muchos de estos ejecutivos ya han vivido en sus empresas esta consecuencia, ya que el porcentaje ha aumentado en seis puntos respecto al año 2014, que se encontraba en un 46%. 

Y a menos talento, menos innovación y creatividad, otra de las grandes preocupaciones de los ejecutivos, que ven que esta situación provoca que la compañía avance de forma más lenta, e incluso, se estanque en los momentos más críticos. En concreto, casi el 40% de los encuestados temen esta coyuntura.

Aumenta, también de forma considerable, el porcentaje de ejecutivos que cree que esta tesitura repercute en que la motivación y el compromiso de los empleados con la compañía se vean perjudicados. En 2014, era el 25% de los encuestados el que veía esta situación. En 2015, el porcentaje llega al 34%.

Parece obvio, pues, que implantar estrategias con las que hacer frente a esta escasez es algo vital para las empresas y su desarrollo. “Las compañías deben hacer planes para desarrollar cantera y tener gente formada, así como implantar programas de talento para dar a su personal nuevas facultades”, afirma de Lucas. Diseñar nuevas prácticas de gestión de talento, fomentar una cultura de aprendizaje e innovación o promocionar la compañía como un buen lugar para trabajar y que atraiga el talento, pueden ser varias de las medidas a tomar. De hecho, casi el 80% de los ejecutivos está comenzando a desarrollar alguna medida para atraer y crear talento, como recurrir a gente de otros países, jóvenes o a trabajadores de la propia compañía que pueden ser útiles en otro puesto. De Lucas, además, añade otro punto importante. Como el talento escasea, “se debe hacer partícipe del proyecto a cada profesional, que lo sienta como suyo y que reciba confianza, ya que si no, puede producirse una fuga de talento de esos trabajadores que sí cuentan con las habilidades requeridas”, explica.

 

Los ejecutivos de Japón, Perú y Hong Kong, los que tienen más problemas 

Al salir fuera de la zona EMEA (Europa, Oriente Próximo y África), la dificultad para encontrar talento aumenta. A nivel mundial, el porcentaje de ejecutivos con este problema ha crecido en 2015 en dos puntos respecto a 2014, llegando a un 38%.

Los ejecutivos japoneses son los que mayor falta de talento perciben en el mercado y en sus empresas. En concreto, el 83% de ellos se muestra preocupado por esta escasez.

Tras el país nipón se encuentran los ejecutivos de Perú (68%), Hong Kong (65%) y Brasil y Rumanía, ambos países con un 61%.

El grado de dificultad ha aumentado para los ejecutivos de 30 de las 42 regiones respecto al año anterior. Los incrementos más relevantes se han dado en Singapur (40%), Sudáfrica (31%) y Rumanía (61%), que hace un año se encontraban en los 30, 23 y 21 puntos porcentuales respectivamente.

El continente americano es, por su parte, la zona que experimenta un mayor margen de mejora. De hecho, de los 12 países en los que la proporción de escasez de talento se reduce, seis son americanos. Destacan Argentina (37%) y Panamá (46%), con una mejora de 26 y 12 puntos porcentuales respectivamente.

Y al igual que en la región EMEA, los oficios manuales cualificados son los que más quebraderos de cabeza le causan a los ejecutivos de todo el mundo, seguidos de los comerciales, los ingenieros y los técnicos cualificados.

Irlanda (11%), Reino Unido, Holanda y España, los tres con un 14%, se consolidan como las zonas del mundo con menos dificultad para encontrar a los profesionales necesarios.

 

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