Este sitio web usa cookies. Si continúas, estás dando tu consentimiento. Sin embargo, siempre puedes cambiar las preferencias de cookies en cualquier momento.

TRANSFORMACIÓN DIGITAL Y TALENTO

00844_RGB_Digital.jpg

Escrito por Jose Barrajón, Associate en Hays Executive España

En la era digital en la que nos encontramos, muchas empresas que fueron exitosas en tiempos pasados, se encuentran ahora en pleno proceso de transformación tecnológica y digital para adaptarse a la nueva forma de hacer negocios que viene, o mejor dicho, que ya está aquí. Pero ¿qué implica realmente la transformación digital? ¿Es suficiente con implantar los Cloud, Big Data o CRM (entre otros) para subirse al carro de la nueva era? Evidentemente no, los cambios en las empresas son llevados a cabo por el talento dentro de ellas, y es acerca de este aspecto sobre el que me gustaría, desde la humildad, hacer una pequeña reflexión.

Efectivamente, el talento es quien diseña, implanta y ejecuta cualquier cambio dentro de las organizaciones. Esto implica desde la más alta dirección hasta los técnicos que operan en el día a día. Con respecto al board de directivos, es totalmente necesario que apoyen este cambio, con unas directrices claras en cuanto a nuevas metodologías, formas de hacer y adaptaciones a estas nuevas maneras de proceder. Sin este respaldo, hablaríamos de una misión casi imposible. Es por esto que muchas compañías ya han incorporado a un Director de Transformación Digital en sus mesas de decisión. Es un cambio general que afecta a todos los departamentos de la empresa y, por esto, se necesita una representación en la cúpula del management.

Nos encontramos ante un tipo de liderazgo transformador, con una visión clara para diseñar el futuro y con capacidad de anticipación y adaptación al cambio. 

Pero, ¿qué sucede una vez hemos cubierto el asunto del líder digital? Aquí nos encontramos con una doble situación en lo que al talento se refiere: por un lado, aquellos empleados menos familiarizados con el mundo digital y, por otro, aquellos que son nativos digitales o están muy cerca de serlo. Los primeros necesitarán más formación y esfuerzo para ponerse al día en materia de nuevas metodologías, nuevos sistemas y sobre todo para dejar de hacer las cosas como las venían haciendo hasta ahora. Con respecto a los segundos, este esfuerzo en formación será menor, pero habrá que hacer algún otro para que se sientan cómodos en la compañía. Como resultado, nos encontramos ante un cambio cultural con el fin de conseguir que el talento, independientemente de su posición jerárquica y generación, conviva y trabaje en equipo de una manera cordial y productiva.

Para ello, el área de Recursos Humanos, tiene un apasionante e interesante reto ante sí. En primer lugar, identificando dentro de la empresa aquellas personas que puedan ocupar las posiciones clave y que actúen como palancas de cambio de esta transformación. En segundo, el hecho de conseguir atraer a los mejores profesionales en consonancia con los valores y la nueva cultura de la empresa se convierte en algo imprescindible.

Para concluir, la tan famosa expresión “transformación digital” se queda incompleta si no la unimos a la palabra "talento". Primero, para conseguir al líder que apoye este cambio desde el nivel más alto; segundo, para formar a cada grupo de empleados en las habilidades que necesite para esta nueva etapa; tercero, para definir una nueva cultura desde la que hacer frente a la transformación; cuarto, para identificar dentro de cada departamento a los posibles influencers que aboguen por el cambio; y quinto y último, para atraer ese nuevo talento que se necesita de acuerdo a los nuevos valores y cultura.