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8 MANERAS DE SER MÁS ACTIVO SIN
IMPORTAR LO EXIGENTE QUE SEA TU TRABAJO

¿Te has prometido a ti mismo que 2017 será el año en el que finalmente te pondrás en forma? Si, el año en el que, por fin, lograrás ir al gimnasio cinco días a la semana e incluso asistirás a esa temida clase de spinning de los sábados. 

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A pesar de las buenas intenciones, para mucha gente con trabajos exigentes, mantener una rutina de ejercicio regular es casi imposible. Y es totalmente comprensible: cuando estás constantemente trabajando hasta tarde, salir de la oficina a una hora razonable se convierte en tu máxima prioridad, y no llegar a la clase de crossfit de las 7 de la tarde.
 
Sin embargo, practicar ejercicio de forma habitual tiene numerosos beneficios tanto para tu bienestar físico como mental: puede ayudarte a relajarte, reducir el estrés y lidiar con las exigencias de tu trabajo. Por lo tanto, si no sabes de dónde sacar tiempo para ser más activo, lee los siguientes ocho consejos: 
 

Incorpora el ejercicio en tu trayecto a la oficina

Si tienes la suerte de vivir lo suficientemente cerca de tu trabajo como para ir andando, no pongas excusas y levántate un poco antes. Por el contrario, para los que viven más lejos, coger la bicicleta puede ser la solución perfecta. Incluso si vas en coche o en transporte público, puedes aparcar algo más lejos o bajarte un par de paradas antes para, así, caminar más.  

Elabora un horario de ejercicio y cúmplelo

En tu vida profesional siempre vas a priorizar las reuniones o llamadas de trabajo. Usa la misma táctica con el ejercicio: reserva 30 minutos cada día para practicar ejercicio. Te sorprenderá ver lo rápido que te acostumbras.

Realiza tu rutina de ejercicios a primera hora de la mañana

Hay muchas personas que prefieren levantarse un poco más temprano por la mañana y realizar su rutina de ejercicios. Para otros, es simplemente incomprensible levantarse a las 5 de la mañana para salir a correr. No es para todos, eso está claro, pero si eres de los que prefieren empezar el día llenos de energía y con las endorfinas en pleno funcionamiento, puede ser la solución que estabas buscando.  

Permanece en movimiento

Es increíble lo activo que puedes llegar a ser simplemente modificando pequeñas cosas de tu rutina: usando una mesa de pie, sentándote en una pelota de ejercicio en lugar de la silla de siempre, o bien, dando un paseo para descansar de la pantalla del ordenador. La clave es aprovechar cualquier oportunidad para moverte. 

No tienes por qué ir al gimnasio para hacer ejercicio

A veces no es el ejercicio en sí lo que nos quita tiempo, sino conducir hasta el gimnasio, cambiarnos de ropa, la ducha de después y la vuelta a casa. Al final, lo que podías hacer en poco más de media hora, te acaba llevando horas. Si no tienes mucho tiempo, puede que ir a casa y ponerte un DVD de ejercicio sea una mejor opción. ¡No lo descartes!

Organiza un evento deportivo de caridad con tus compañeros

Participar en un evento deportivo de caridad puede ser muy motivador. Además, si consigues que tus compañeros se unan, habrás menos probabilidades de que luego te eches atrás y podéis incluso entrenar juntos durante la pausa de la comida o después del trabajo.

Haz que tus eventos sociales sean también activos

¿Es una cena con amigos tu idea de una noche fuera después del trabajo? Si es así, va siendo hora de que implementes algunos cambios y combines tu vida social con pasatiempos más activos. En lugar de comer fuera, anímate a jugar un partido de fútbol sala, salir a pasear por algún sitio precioso o matricularte en una clase de fitness o cualquier deporte con amigos. Hay cientos de actividades sociales divertidas que te estás esperando, ¿por qué no convences a tus amigos o compañeros para participar en una maratón?

Camina siempre que puedas

Caminar es una de las mejores formas de ejercitarte, así que asegúrate de hacerlo a menudo. Hay muchas maneras de caminar más y sentarte menos durante el trabajo. Aquí tienes algunas:
 
  • Coge las escaleras en lugar del ascensor.
  • En lugar de mandar un email a un compañero de la misma oficina, ve a hablar con él cara a cara.
  • Cuando estás en una conferencia telefónica, camina mientras hablas.
  • Envía los documentos que tienes que imprimir a la impresora que está más alejada de tu mesa.
  • Haz un paseo exprés durante tu descanso para comer.
  • Establece un recordatorio en tu ordenador para levantarte y moverte cada hora.
Hoy en día todos sabemos cómo monitorizar o registrar el ejercicio que hacemos, así que no olvides tomar nota de tus pasos y actividades diarias para proponerte un objetivo nuevo para el día siguiente. Ver cómo mejoras, puede ser altamente motivador.
 
Como ves, con la de opciones para hacer ejercicio de forma rápida y efectiva que existen, no hay excusas que valgan. Incluso la persona más ocupada del mundo puede sacar unos minutos al día para ejercitarse, ¿así que a qué estás esperando?