Este sitio web usa cookies. Si continúas, estás dando tu consentimiento. Sin embargo, siempre puedes cambiar las preferencias de cookies en cualquier momento.

PROMOVER LA CULTURA
DE EMPRENDIMIENTO EN LAS EMPRESAS

Cómo las compañías pueden motivar a sus equipos para que sean emprendedores en su trabajo y cómo despertar tu “yo” emprendedor.

Promover la cultura de emprendimiento en las empresas.jpg

Artículo escrito por Mariana Spata, National Business Manager Hays España

La innovación y el emprendimiento son unos de los conceptos que marcan tendencia en las empresas últimamente. Los CEOS están cada vez más concienciados de sus beneficios tanto para el negocio de forma directa como para la retención y desarrollo del talento afectando a sectores tradicionales, tecnológicos y a tamaños de empresa muy diversos. Puede ser una formula motivacional muy importante que ayude al empleado a desarrollar compromiso y sentimiento de pertenencia.

Aunque la realidad es que no muchas empresas trabajan activamente en programas específicos que motiven a sus equipos a dedicar tiempo a desarrollar  ideas innovadoras, lo  que seguro que siempre te ha dicho tu jefe es que seas “proactivo” y que “pienses fuera de la caja".

Los beneficios para ambas partes son enormes, así que haya o no un programa de emprendimiento en tu empresa piensa en un idea, dedícale tiempo, olvídala si no la ves clara o empieza a desarrollarla con pasión. La proactividad es una de las principales características del perfil de emprendedor.

La idea tiene que ser tan interesante para ti como rentable para la empresa. Primero porque parte del éxito es la pasión y perseverancia con la que trabajes. Y sea cual sea tu plan tiene que suponer un retorno tangible, ya sea la mejora de la eficiencia de un departamento, un método nuevo de trabajo, la creación un producto, etc.

Dicen que el mejor lugar para generar y desarrollar ideas es fuera de tu escritorio y sin mirar el ordenador. Nuestra mesa de trabajo y el lap top propician la concentración y productividad de las tareas habituales de tu trabajo pero no especialmente ideas que se salgan “fuera de la caja”. Un desayuno laboral, un evento empresarial, una formación, una lectura sobre temas relacionados, incluso dando un paseo por el parque pueden ayudarte a encender esa lamparita que necesitas para desarrollar la idea que tienes en mente.

Aunque se trate de desarrollar un plan individual (que probablemente necesite un grupo de trabajo multidisciplinar en caso de avanzar de la idea a la acción), el cruce conocimiento entre diferentes departamentos de la empresa, el pedir opinión, escuchar sugerencias y consejos puede resultar sumamente enriquecedor para tu pequeño proyecto.

Encontrar el momento probablemente sea uno de los retos más importantes, puedes empezar a leer y documentarte primero y  marcarte metas a largo plazo. Una vez  hayas decidido la idea sobre la que quieres trabajar irás encontrando huecos…

Consejos prácticos para despertar tu “yo” emprendedor:

1. Convierte tu momento emprendedor en una tarea. Pon un día y una hora en tu agenda para dedicarle tiempo. 

2. Empieza “creando” tu “rincón de ilusiones”. Elige un lugar cómodo, agradable fuera de tu mesa de trabajo y de casa.

3. Si no tienes clarísimo qué tema o idea vas a desarrollar, habla con compañeros de confianza, amigos que te conozcan bien en el entorno laboral. Quizás hablando sobre tus fortalezas surja algún plan.

4. La idea o el plan no tiene que ser perfecto ni definitivo, puedes trabajar sobre varias ideas e ir descartando a medida que avanzas.

5. Intenta rodearte de gente positiva, ambiciosa, emprendedora y evita conversaciones largas con gente frustrada, negativa y conformista. 

6. Se constante y persistente.

7. “Disfruta del camino”, de los momentos en los que preparas e investigas sobre el tema.

Conclusión: ¡Se valiente y empieza ya!