Este sitio web usa cookies. Si continúas, estás dando tu consentimiento. Sin embargo, siempre puedes cambiar las preferencias de cookies en cualquier momento.

CÓMO CAMBIAR DE ACTITUD
EN UNA ENTREVISTA

Ya sea por los pensamientos sobre tu futuro profesional, el sudor en las manos o la sensación de inquietud, una cosa es segura - los nervios antes de una entrevista de trabajo están apareciendo. Si pudieras sacudírtelos a tiempo para la entrevista, podrías llenarte de confianza y crear una buena impresión.

Como cambiar de actitud en una entrevista.jpg

Articulo extraído del Viewpoint

Durante años, he dado un montón de consejos a los candidatos sobre los nervios que causan las entrevistas, y lo que necesitan recordar para mantener la calma. En este blog me gustaría compartir algunas de estas ideas contigo, ayudándote a superar la ansiedad que puede producir una entrevista, y dándote la mejor oportunidad de tener éxito.

Habla con tu reclutador

Llamar por teléfono a tu reclutador es una buena forma de empezar a calmar tus nervios. Aclara tus dudas acerca de las posibles preguntas que puedan hacerte. Tu reclutador conocerá a su cliente muy bien, así que hazle una llamada para ayudar a poner tu mente en calma. Tiene bastante fe en ti para ponerte en el puesto de trabajo, eso podría darte el impulso de confianza que necesitas.

Practica lo que quieres decir

Los nervios antes de una entrevista pueden ser a menudo incitados por el hecho de que necesitas hablar de ti mismo durante los primeros 45 minutos. Esto no es natural para todo el mundo, y es entendible que, puede ser un poco intimidante. Si te identificas con esto, entonces practica contestar algunas preguntas comunes de la entrevista sobre ti, tus habilidades y atributos más importantes y por qué piensas que eres la persona indicada para el trabajo. Tu reclutador puede proporcionarte preguntas de la entrevista para practicar.

Si puedes hacer que alguien te haga preguntas de práctica, escucha sus observaciones. Esto te ayudará a sentirte cómodo al hablar de ti con los demás, haciendo que la perspectiva de hacerlo en la sala de entrevistas parezca mucho menos aterradora.

Obtén resultados positivos

Un pensamiento negativo puede enviarnos a un espiral de ansiedad, y esta no es la mentalidad correcta antes de una entrevista. Cree en ti y recuerda todo lo que has logrado hasta ahora. Ahora trata de visualizar los resultados positivos, desde la construcción de una buena relación con el entrevistador hasta la entrega de grandes respuestas que te diferenciarán. Nunca subestimes el poder del pensamiento positivo, especialmente cuando se trata de tu éxito profesional.

Cambia tu percepción acerca del entrevistador

He visto a muchos candidatos ser intimidados por sus entrevistadores antes de que incluso se reúnan con ellos. Esto suele pasar porque están frente a un misterioso, poderoso tomador de decisiones cuya opinión cuenta para todo. Pensar de esta manera es suficiente para hacer que los nervios aparezcan. Primero, vamos a eliminar el misterio. Busca al entrevistador en LinkedIn y ponle una cara al nombre. Echa un vistazo a su trayectoria, y piensa que esta persona estuvo una vez en tus zapatos.

Recuerda - el poder está en tus manos también

En cualquier entrevista de trabajo, hay un equilibrio de poder. Sí, el entrevistador puede ser importante, y sí, realmente puedes querer impresionarlo porque estás muy interesado/a en esta oportunidad, pero el sentimiento es mutuo. Esa persona necesita atraer a los mejores talentos y preservar la reputación de su organización. Impresionarte en la entrevista es una manera segura de hacerlo. Si lo piensas de esta forma, el entrevistador comienza a ser menos intimidante, y se convierte en un ser humano que quiere presentar la empresa y las oportunidades que se ofrecen en la mejor luz posible, a la vez que quiere conocer más acerca de ti y de si estas apto para el puesto o no.

Mira la entrevista como una conversación

Una entrevista no es un interrogatorio en el cual el entrevistador está tratando de que te equivoques. Simplemente quieren tener una conversación acerca de tus habilidades y experiencia, así como también conocer las razones por las que quieres trabajar allí y cómo su estilo de trabajo se adaptaría a ti. Si estás preparado para hablar de todas estas cosas, no deberías tener nada de qué preocuparte.

Cuídate

Un pensamiento positivo y optimista será mucho más fácil de lograr si recuerdas cuidar de tu salud física. Haz ejercicio; las endorfinas que producimos cuando nos movemos están científicamente probadas para reducir el estrés y la ansiedad. Come bien, mantente alejado del alcohol, la cafeína y la comida poco saludable, y descansa mucho. Tener un cuerpo sano va de la mano con tener una mente sana, y puede actuar como el suplemento perfecto para reducir tus nervios en la entrevista.

Por último, no olvides mantener las cosas en perspectiva. Por supuesto, quieres que esta entrevista sea exitosa. Así que recuerda, haz todo lo posible para sofocar tus nervios. Cruza los dedos para que sea un éxito, pero si no llegara a serlo, será una buena práctica para tu próxima entrevista.