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NO TE ACOMODES EN EL TRABAJO,
BUSCA SIEMPRE NUEVOS RETOS

Encontrar oportunidades para dar más de ti en tu día a día en el trabajo es la mejor manera de darle un empujón a tu carrera profesional. Sin embargo, la búsqueda de nuevos retos no sólo implica impresionar al jefe; adquirir nuevas responsabilidades que te fuercen a salir de tu zona de confort también te hará ganar confianza en ti mismo y sentirte útil.

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Asumir nuevos retos profesionales te permitirá tener un perfil profesional mucho más variado e interesante, y evitará que tu trabajo se vuelva monótono. Es más, un buen jefe sabe que mantener a sus empleados motivados con nuevos proyectos y objetivos es crucial para que permanezcan en la empresa.

Cuando decidas asumir nuevas responsabilidades, no lo hagas con el fin de ser promocionado; considéralo más bien una inversión en tu crecimiento profesional. Además, piensa que si continuas trabajando únicamente dentro de tu zona de confort, conseguir un ascenso te resultará mucho más difícil. 

Planifica nuevos retos

Crea un plan de desarrollo personal con objetivos específicos y piensa en el tipo de trabajo del que te gustaría aprender y saber más. Para ello, debes valorar el tipo de funciones que estás preparado para desempeñar. Es importante que seas realista y honesto contigo mismo, y evites que las dudas se apoderen de tu decisión. Valora, no sólo si tienes las habilidades necesarias para realizar las tareas, sino también si dispones del tiempo para ello, sin dejar de lado tus funciones habituales. Para determinar si realmente estás preparado para asumir un mayor volumen de trabajo, es importante que comprendas las responsabilidades que conlleva el trabajo, así que deberás pedirle un resumen detallado a tu jefe. 

No te agobies, empieza poco a poco. Prueba con una tarea que te permita salir de tu zona de confort, pero que no te haga sentir totalmente desbordado. Es mucho mejor entregar una tarea sencilla bien hecha que fracasar en un proyecto de mayor envergadura. Con el tiempo te sentirás capaz de asumir mayores retos, tu jefe evaluará el riesgo de dejarte aceptar nuevas responsabilidades y, si ambos sentís que estás preparado, podrás dejar a un lado todas tus dudas y continuar con el trabajo.

Valora y aprende

Una vez hayas terminado una tarea, tómate tiempo para analizar lo que salió bien y lo que se podría haber mejorado. Pídele a tu jefe una valoración y tenla en cuenta para crear un plan de desarrollo.

A medida que vas asumiendo más y más desafíos, tu jefe se dará cuenta de que puede exigirte y confiarte nuevos proyectos. Por eso, es importante que anotes cada logro y actualices tu CV incluyendo las nuevas habilidades que hayas adquirido. De igual manera, deberías tener anotados todos tus logros cuando te reúnas con tu jefe para mostrarle lo que has conseguido, no tanto con el objetivo de obtener un aumento salarial o ascenso, aunque es posible que ambas cosas ocurran.  En cualquier caso, es mejor disfrutar del proceso y no verlo como un medio para conseguir un fin.

Supera obstáculos

Hay muchas cosas que podrían alejarte de asumir nuevas responsabilidades, no dejes que tus miedos o errores se pongan en tu camino. Si necesitas ayuda para realizar una tarea, pídela. La gente entenderá que necesites algún tipo de apoyo si es tu primera vez realizando una tarea.

Por otra parte, a la mayoría de los jefes les encanta ver que sus empleados están dispuestos a asumir nuevas responsabilidades y no tendrán ningún problema en compartir su carga de trabajo con ellos. Por desgracia, también habrá jefes que se sientan incómodos delegando su trabajo, quizás por sus propias inseguridades o porque tienen la necesidad de tener todo bajo control. En este caso, tendrás que dejarle claro que lo único que buscas es aliviarle su carga de trabajo y ampliar tus conocimientos y habilidades, no inmiscuirte en sus funciones y responsabilidades. Así, evitarás posibles conflictos.

Otra manera de convencer a un jefe para que delegue responsabilidades es ofrecerle tu ayuda con tareas que sabes que no le gusta hacer. Por ejemplo, si te ofreces para redactar un informe semanal que tu jefe siempre tiene dificultades para terminarlo a tiempo, podría suponer hasta un alivio para él. Incluso si tampoco es tu tarea favorita, merecerá la pena sólo por la experiencia y habilidades que te puede aportar. 

A medida que tu jefe y otros compañeros empiecen a confiar más en tu capacidad para asumir nuevos retos, también incrementará el número de tareas que te querrán asignar. A pesar de que lógicamente deseas demostrar entusiasmo por aprender y desarrollar tu carrera, es fundamental que sepas cuándo decir que no. Acepta el trabajo que puedas realizar a tiempo y rechaza el que no. Tu jefe te respetará por ello y, además, probará que tienes la suficiente seguridad para defender tus intereses,  lo que, sin duda, necesitarás conforme progreses en tu carrera profesional.