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6 LECCIONES QUE HAN DADO FORMA
A MI CARRERA PROFESIONAL

Bienvenidos al 2018. El 1 de enero es una fecha más en el calendario pero siempre se le da un significado especial e, internacionalmente, se usa para hacer borrón y cuenta nueva. Queremos comenzar el nuevo año con nuevas acciones, intenciones y resoluciones que has ido posponiendo. 

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Artículo escrito por Alistar Cox, CEO en Hays

A veces estos propósitos se llevan a cabo. A veces duran solo hasta febrero. Aun así, teniendo en cuenta todo lo que has hecho este año, las vacaciones son un periodo natural para replantearte tu carrera profesional y hacia dónde quieres dirigirte.

Comencé mi carrera al terminar la universidad en 1982 y, desde entonces, he llevado a cabo diferentes roles en sectores muy diversos. No he tenidos muchos buenos trabajos, cada uno me duraba máximo cinco años, y el año pasado cumplí mi décimo año en mi actual puesto en Hays. Aun así, a lo largo de mi carrera he ido desarrollando mis propias creencias sobre cómo manejar mi trayectoria y, durante las vacaciones, pensé que debía escribir sobre ellas.

Es mi lista y me funciona. Quizás vuestra propia lista es muy diferente a la mía. Sin embargo, el proceso de pensar y escribir sobre ello es útil y aclara cómo abordas tus problemas. De todos modos, aquí está mi lista y espero que os pueda ser útil.

1. No te encasilles

Cuando recién empecé mi carrera, a principio de los años 80, lo normal era buscar puestos de trabajo que reflejaran mis cualificaciones y mis experiencias previas.

En ese momento parecía totalmente lógico. Mi grado en ingeniería me ayudó a progresar en mi primer empleo. Entonces, me di cuenta que estaba teniendo una mentalidad muy rígida: a largo plazo podría estancarme en mi carrera y esto podría haberme hecho no descubrir mis otras pasiones y habilidades. Por último, es necesario crear más opciones para uno mismo con el fin de no cerrarte puertas.

Entonces, después de casi una década en Schlumberger, decidí que era momento de cambio y, a principios de los 90, me uní a McKinsey. La nueva posición podría no haber sido diferente al que había dejado, ya que trabajé en proyectos en diferentes sectores y gestionado problemas de diversa índole. Mi educación y mi experiencia me aportaron fantásticos conocimientos en un sector específico, pero no era la base científica para la que me había preparado. De hecho, nunca podría haberme imaginado aquí unos años antes. De todos modos, hacer ese cambio fue la experiencia más valiosa de mi carrera.

Aprendí nuevas habilidades, nuevas maneras de afrentar retos en el negocio, nuevas maneras de trabajar en equipo, nuevas formas de presentar y de ser honesto. Como llegué a entender, también empecé a confiar más en mismo. A su vez, me ayudó a derribar muchas de las barreras que percibía delante de mí, comprendiendo que estaban únicamente en mi mente. Como resultado, me sentí liberado para hacerle frente a aspectos que en el pasado me hubieran aterrado. Creo que esto me ayudó a hacerme mejor persona y mejor profesional.

2. No tengas miedo de hacer un acto de fe

Pasados los años, aprendí a no rechazar una oportunidad que no fuera de mi sector, sin tener en cuenta cuánto me pudiera aterrar. Tu futuro no está predestinado, pero se define con las decisiones que tomas cada día. Siguiendo este mantra puedes llevar tu carrera hacia diferentes caminos que nunca antes te hubieras imaginado.

Puedes incluir nuevos roles que no consideres tan familiares, pero que también te dan la oportunidad de trabajar en nuevos países. He sido afortunado de poder trabajar en toda Europa, Asia y América. Esto me ha aportado nuevas perspectivas de mis propias habilidades y maneras sobre cómo las organizaciones pueden operar. Hoy, la movilidad internacional está creciendo: los empleados se van adaptando y los candidatos tienen más curiosidad. Tener un acto de fe para trabajar fuera – o trabajar en un ambiente que no te resulta familiar – incrementará tu cultura y tu flexibilidad para demostrar que estás deseando superarte a ti mismo y salir de tu zona de confort.

3. No tengas miedo a arriesgarte

Es cierto que algunas oportunidades son más fáciles de conseguir que otras. Hace tiempo en mi carrera era consciente de que debía salir de mi zona de confort: parecía un riesgo innecesario, teniendo en cuenta que empezaba a ser un experto en lo que estaba haciendo.

Pero después de ocho años de trabajar a jornada completa, entendí que hay riesgos que son necesarios tomar. Me matriculé en un MBA de negocios en la universidad de Stanford, alejándome de un rol lucrativo y de una vía fácil. En ese momento, mi carrera iba muy bien, eso pudo haberme convencido de que no tenía que hacer nada más para mejorar mis habilidades. De todos modos, también me di cuenta que era necesario que tuviera más opciones para mi futuro y este máster fue una de las mejores decisiones de mi vida profesional. Las industrias están constantemente cambiando y los reales evolucionan. Mejorando mis habilidades, gané otras de liderazgo de negocios que son necesarias para el progreso de cualquier sector y también abren posibilidades de moverse entre industrias a largo plazo.

La lección que aprendí es que tienes que estar constantemente planteándote nuevos retos, especialmente cuando te sientes más cómodo. Algunas veces puede ser arriesgado, pero normalmente vale la pena. El Mundo del Trabajo es arriesgado por naturaleza: estás constantemente gestionando mercados en movimiento, la competencia y otros huéspedes internos. Esos que juegan a salvo, son los que menos ganan, pero los que toman decisiones más arriesgadas son los que más a menudo obtienen grandes recompensas.

4. Rodéate de las mejores personas

Hoy en día, busco personal que tenga visión de futuro, así como metas en su carrera para adaptar su negocio con el objetivo de triunfar. Cuando estaba formando mi equipo en una empresa de IT, Xansa, a principios del 2000, la revolución digital estaba evolucionando. Fue clave para mí encontrar personas que no solo observaran los cambios que se generaban rápidamente en la tecnología, sino también por qué eran importantes en un futuro y cómo se podían aplicar en el negocio. Ahora las empresas prefieren digital makers en lugar de digital observers.

Al mismo tiempo, siempre he priorizado que la personalidad de los empleados encaje con el equipo, ya que conseguir resultados en cualquier negocio requiere la ayuda de diferentes individuos trabajando juntos. Necesitas diferentes habilidades, experiencia y puntos de vista en un equipo. Pero puede generar conflictos, por eso es importante encontrar personas que sepan respetar diversas opiniones y trabajar con ellos para encontrar una mejor solución. Estoy orgulloso de poder decir que mi equipo aquí, en Hays, es el mejor con el que he trabajado nunca, ya que todas las personalidades se complementan muy bien. No es solo conseguir estar de acuerdo con los demás sino de formar una nueva manera de pensar en grupo. Es peligroso, consiste en tratar de abrirte a un punto de vista alternativo y trabajar con ello.

Los mejores líderes con los que he trabajado siempre se han esforzado para ser auténticos. ¡Sí! Han sido fantásticos en sus cargos, pero también han tenido en cuenta que es importante que los trabajadores puedan confiar en ellos. Han sabido reconocer sus propias limitaciones y hasta donde su equipo puede llegar sin sentirse incómodos con ello. No solo reconociendo sus errores, sino también lo que han aprendido de ellos.

Estoy seguro de que todos habéis escuchado la frase: ‘contrata personas más inteligentes que tú’. Bueno, creo que es verdad y es lo que hago.

5. No pierdas tu estrella polar

Siempre he sido cuidadoso manteniendo la estrella polar: esa luz que me conduce a través de mis valores y mi visión a largo plazo. Las empresas también necesitan mantener su estrella polar y, en Hays, la nuestra es ‘encontrar la persona correcta para el trabajo adecuado’. Esto define su verdadera esencia. Siguiendo este camino, crearemos una gran empresa así como una buena reputación haciendo lo correcto con nuestros clientes. Esto nos asegura no perder el foco y no dejar de lado las oportunidades relevantes. Al haber trabajado en diferentes sectores y mercados, he perseguido varias estrellas polares para cada organización y cada una era única. De todos modos, algo que comparten tanto las personas como las empresas, es que se mantienen fieles a ellas y evitan la tentación de desviarse.

En los negocios y en nuestras carreras, a menudo, podemos agobiarnos con un sinfín de opiniones pero, manteniendo el foco que nos da esa luz guía, simplificar una situación y decidir el mejor camino.

6. No te presiones más allá de tus límites

Mientras sigues a tu estrella polar, es crucial que nunca dediques todo tu tiempo a ello. A veces, es importante parar y reflexionar sobre lo que estás haciendo en el trabajo. Acabar una tarea y empezar directamente otra puede ser pesado, agobiante y dejarte sin tiempo para conseguir tu objetivo principal.

A lo largo de mi carrera, he visto a mis mejores compañeros y líderes sentirse presionados, consiguiendo sus objetivos de una forma ralentizada. Recuerda que el estrés puede ser controlado por uno mismo: cuando puedo, priorizo hacer actividades no relacionadas con el trabajo para despejarme. He descubierto que tomarme un descanso para ir a la montaña con mi bicicleta, por ejemplo, me ayuda a desconectar y poder volver a centrarme con mis objetivos. También he descubierto que, durante estas pausas, he tenido mis mejores ideas.

Como he dicho al principio, esto es solo una lista de lo que me funcionan a mí y no tiene por qué funcionarte a ti. De todos modos, en muchos casos he podido comprobar que estas seis lecciones se reflejan en cosas que me han pasado a lo largo de mi carrera. Parte de los valores que me definen son los que me han llevado a poder liderar un negocio, pero este proceso requiere tiempo y, en mi caso, no me ha pasado de un día para otro. Estas seis lecciones me han acompañado durante mi carrera y, haber trabajado en diferentes sectores y ciudades durante los últimos 30 años, me ha ayudado a alcanzar mis metas. Espero que puedan ayudarte a ti, estés en el sector que estés.